Comenzó la muestra más lechera
Mercoláctea 2008: a media máquinaFederico Aguer - Enviado Especial
Desde hace años, la Mercoláctea se ha transformado en el verdadero termómetro de la lechería nacional. Ante las últimas crisis, la muestra fue la caja de resonancia de quejas de diversa índole, que iban desde las inundaciones, la aftosa, hasta la imposición de retenciones.
Sin embargo, supo saber reflejar de manera simultánea la pujanza y la fuerza del sector lechero nacional, expresada en magníficos ejemplares de todas las razas lecheras y en la creciente incorporación del conocimiento, a través de concursos de forrajes conservados, quesos y dulce de leche. La capacitación como herramienta, implicó a lo largo de los años la convocatoria a los más destacados referentes de cada tema relacionado con la lechería en el mundo.
Lamentablemente, este año no fue la excepción. Las nuevas medidas de fuerza impulsadas por el campo son el corolario de años de desidia para con la lechería y el sector agropecuario, es por es que esta Mercoláctea quedará marcada en la historia por la incertidumbre y el enfrentamiento.
Alejandro Sammartino pertenece a la organización de la tradicional muestra. Enfatizó que en medio del conflicto institucional la exposición se ha alineado con el reclamo del campo. "Está teniendo el tono del reclamo del sector. Este año esta no es una muestra comercial, si bien participan las industrias, cabañeros, proveedores de servicios y toda la cadena trabajando, aquí nadie está de festejo. Concientes del problema, hemos tomado medidas concretas, como una asamblea en la pista central, adoptamos entrada libre y gratuita, el remate se suspendió y los expositores se han alineado para exhibir pero no comercializar sus productos", le dijo a Campolitoral. a propósito de la apretada agenda pautada para los cuatro días de la muestra, destacó que no abandonaron las banderas del conocimiento, "porque creemos en la importancia de los concursos de capacitación y no podemos dejar de lado este tema".
"Creemos que la expresión de protesta de la leche debería canalizarse en el marco de Mercoláctea. Si Gualeguaychú fue la expresión de bronca de los agricultores, San Francisco debería ser el de los lecheros. Es importante que el sector lechero tenga su caja de resonancia para que la sociedad y el gobierno se den cuenta que la lechería tiene problemas. No nos olvidemos que las retenciones móviles están en la lechería desde el 2006, (mucho antes que en la soja), y por arriba del 60 %. Por eso sufrimos los mismos problemas desde hace tiempo, y necesitamos el espacio para contar eso. En ese contexto simbolizamos la protesta con crespones negros, banderas negras, no permitimos pasar música y no contaremos con el tradicional recital. Sí haremos el lanzamiento del plan estratégico lechero, un proyecto armado por toda la cadena láctea".
Con respecto a algunas críticas deslizadas por expositores, Sammartino se defendió alegando que la medida de fuerza del campo fue anunciada la noche previa a la apertura de la exposición, por lo que se hizo imposible postergar la muestra para más adelante.
A propósito de algunos stands que se levantaron a último momento, el organizador hizo referencia a que la adhesión de las empresas fue total, salvo excepciones. "No reprocho a ninguna empresa, fue muy difícil consensuar con todas. Pero sobre un total de 400 expositores, fueron menos de diez los que se retiraron. Esto es una muestra contundente de lo que implica una muestra regional como Mercoláctea hoy por hoy".
Un hecho curioso lo portó la empresa Claas, la que habitualmente acompaña la muestra. Esta año decidieron apoyar el reclamo del sector retirando de la muestra toda la maquinaria recientemente instalada en el stand. Daiana Repetti, responsable de márketing, expresó que decidieron estar junto al productor agropecuario y por eso retiraron la maquinaria del stand. "Si bien estamos presentes con presencia institucional, decidimos que esta es nuestra forma de adherir al paro. Esto implica el trabajo de mucha gente, anoche terminamos de armar el stand, pero creímos que no era adecuado seguir adelante, y tomamos esta decisión. El productor no está de ánimo para venir a comercializar ni a comprar. Hoy, ante la falta de soluciones queremos que los productores sepan que los estamos apoyando".
Sergio Montiel, Gerente de Relaciones y Comunicaciones de Sancor, destacó que éste es el lugar de encuentro de la lechería nacional para exhibir el potencial del sector, el que tiene una enorme capacidad de progreso y de sustento para las economías regionales. "Nosotros nunca comercializamos productos en la muestra, por eso este año tenemos un stand renovado y estamos anticipando nuestro aniversario en septiembre. Sancor está muy bien, superando etapas después de las dificultades que nos tocó vivir. El convenio con Venezuela es una operación comercial y financiera. Ellos nos pagan por anticipado la leche y estamos próximos a cerrar la etapa de reestructuración de la empresa, cerrando el semestre con un resultado positivo", afirmó.
Alejandro Ochoa es responsable de márketing de Milkaut. Destacó que dentro de la muestra tienen una presencia institucional que ya el año pasado presentaba las nuevas marcas de Milkaut, las que los prestigian como empresa y permiten comunicarse con un gran público. "Es curiosa la actitud de algunas empresas, no lo vemos bien, ya que si vinimos hasta aquí es porque nos merecemos al público y la gente que viene, la que tiene gran interés en la muestra. Debemos atenderlos y escucharlos, y si manifiestan preocupación debemos estar aquí. Este es un momento para escuchar y éste es el mejor marco para hacerlo. Las noticias son muy dispersas, no hay un discurso único y veremos cuál es la decisión final para que este conflicto se resuelva", concluyó.
Rogelio Konig, de la Cooperativa Guillermo Lehmann, no podía ocultar su sensación de impotencia por la suspensión del remate. Recordó que en las últimas ediciones de ML veníamos con complicaciones de clima o aftosa, pero esta ha superado a todas, resolviendo no comercializar la hacienda y suspendiendo el remate. "Está la muestra ganadera con las cabañas más importantes del país, pero no vamos a comercializar de común acuerdo con los expositores, en apoyo al movimiento de protesta del campo", expresó.
"Es una situación muy complicada para todos, incluso el gobierno. El interior vive de la producción del campo y esto se va a ir manifestando en todas las cosas. Si hoy está paralizado el campo, mañana va a estarlo la industria, y pasado mañana el comercio. El sector tuvo años buenos con rentabilidad, pero esa rentabilidad se invirtió en construcción, maquinaria, tecnología, más operarios, también en 4x4, pero no la transfirió en valores de la bolsa ni en una valija pasada por la aduana. De ser un país rico hace tres meses atrás estamos en una situación distinta. Esto nos está arrastrando a un campo parado donde todos perdemos", agregó.
Para Konig, el sector ganadero está parado tras el paro de un mes. "En adhesión a los 4.800 asociados decidimos no comercializar hacienda y esto es una gran pérdida. Recibimos los granos con capacidad de acopio y en el futuro veremos cómo se resuelve. Está visto que ellos no quieren volver atrás, pero no creo que sean todos necios, creo que en el tiempo algo va a cambiar, porque ésta es una situación que no se puede mantener en el tiempo. Mientras en el mundo se incentiva la producción de alimentos, aquí se la castiga. Para paliar la inflación la mejor herramienta es aumentar la producción. El desaliento es enorme y nadie puede trabajar a pérdida", concluyó.
Horacio Barberis no podía faltar. Entre los principales cabañeros de Holando de la provincia, su presencia estaba respaldada en el cincuentenario de la cabaña La Lilia. "Nos sentimos raros en esta exposición. No sabíamos que hacer, si venir o no. Creemos que la protesta también es válida desde adentro, porque esta exposición no es del gobierno, sino de los productores. Nosotros preparamos los animales a lo largo del año y es la única oportunidad que tenemos para mostrar lo que hacemos. Creemos que ésta es la mejor forma de protestar. Tenemos 50 años arriba pero nos lastima la coyuntura. A nivel internacional todo nos favorece y desperdiciar estas oportunidades nos da una bronca bárbara, pero creemos que esto a corto plazo se revierte, la apuesta a la producción se tiene que dar, no podemos matar la gallina de los huevos de oro. En el mundo nos demandan y nos comemos entre nosotros. Esta es una política absurda, no se puede ser tan necio e ignorante, pero hay que ser optimistas", sentenció.