Los que saben aclaran
Los defensores K están desinformadosBolsa de Comercio de Rosario
El Ateneo Jauretche ha publicado un informe sobre "Las retenciones a las exportaciones y el conflicto del campo", trabajo en el que se busca esclarecer el debate sobre un tema tan urticante. Sin embargo, este objetivo no se logra dado que en cada comentario se manifiesta una situación de conflicto entre los distintos sectores de la economía del país, concepción que creemos que no es la más adecuada para un análisis imparcial.
En una de las primeras páginas se definen las retenciones de la siguiente manera: "este impuesto capta una parte de la renta de la tierra, y en este caso de la renta extraordinaria motivada por los altos precios internacionales. No es lo mismo que los aportes sobre salarios o que el impuesto a las ganancias... Por esto no es lo mismo que si el Gobierno un día viene y me saca el 40% de mi sueldo".
Por supuesto que todos protestarían, y con razón, si el gobierno viene y le saca a uno el 40% del sueldo, pero eso no justifica que la retención a un producto determinado, que también es en gran parte renta del trabajo, le saque al productor un porcentaje muy superior al mencionado.
Al respecto, los autores del Informe sostienen en una de las últimas páginas que "de los u$s 190 que aumentó el precio de la soja en el último año, el 51,7% los gana el productor y el 48,3% corresponden al impuesto".
Extraña la metodología que el Informe aplica para determinar esos resultados, pues se supone que la soja, en este caso el grano que recibe la mayor parte de las críticas, "cae del cielo como el maná", y esto es totalmente equivocado.
En la página anterior a la mencionada se parte de un precio promedio para la soja durante el año pasado de u$s 317,3. En nota se dice que es el precio en el Chicago Board of Trade, lo que no es correcto dado que la retención se aplica sobre el FOB mínimo que fija la Secretaría de Agricultura. De todas maneras sigamos con los números del ejemplo. Para febrero de este año se menciona un precio de 508 dólares, con un incremento de 190 dólares, es decir de 60,1% con respecto al promedio del año anterior.
Las retenciones durante el año pasado estuvieron durante casi todo el año en 27,5%, aunque en el mes de noviembre se incrementaron a 35%. Es decir que las retenciones vigentes el año pasado estaban en alrededor de 28,1%.
En base a los anteriores números, el año pasado las retenciones eran de 89 dólares y en febrero de este año de 178 dólares, es decir que se incrementaron en 100%.
Pero falta un detalle muy importante. En el mencionado cálculo del Informe bajo comentario, no se tienen en cuenta los costos de producción y comercialización de la soja, que pasaron de alrededor de 135 dólares por tonelada en junio del año pasado a 185 dólares este año, con un incremento de 37%.
El promedio anual del año pasado habría sido el siguiente: Precio FOB de la tonelada de soja = u$s 317; Retención promedio 28,1% = u$s 89; Costos por tonelada = u$s 135; Resultado por tonelada = u$s 93.
A febrero de este año: Precio FOB de la tonelada de soja = u$s 508; Retención promedio 35% = u$s 178; Costos por tonelada = u$s 185; Resultado por tonelada = u$s 145.
Es decir que el incremento del resultado para el productor fue de 52 dólares por tonelada mientras que el incremento de retenciones fue de 89 dólares.
Producida el incremento de las retenciones el 11 de marzo del corriente año, y partiendo de un alícuota promedio cercana al 42%, tenemos: Precio FOB de la tonelada de soja = u$s 508; Retención promedio 42% = u$s 213; Costos por tonelada = u$s 192; Resultado por tonelada = u$s 103.
Es decir que el incremento del resultado para el productor con respecto al promedio del año anterior fue de 10 dólares por tonelada mientras que el incremento de retenciones fue de 124 dólares, con lo que se demuestra claramente que los mencionados cálculos del Informe no son los correctos.
El "Ateneo Peronista Arturo Jauretche: Militancia Nacional y Popular para la Emancipación Nacional" se inauguró en La Plata el 3 de marzo pasado. Según sus integrantes, nace como una "necesidad de reagrupar a una gran parte de la militancia que se ha identificado desde la primera hora con el proyecto que encabezan Néstor Kirchner y la presidenta Cristina Fernández de Kirchner".