Perspectiva agroclimática para el final de la campaña
El otoño llegó con fuerza y arrancó el semestre más fríoBolsa de Cereales de Buenos Aires
En la campaña precedente, esta transición se produjo recién hacia los últimos días de abril, por lo que cabe considerar que, en la presente, el fenómeno tuvo lugar con dos semanas de antelación, lo cual permite augurar otra temporada de heladas bastante rigurosa, debido a una especial combinación de factores. Según es normal en esta época del año, el fenómeno de "La Niña", que afectó considerablemente a la campaña agrícola 2007/2008, está experimentando un debilitamiento gradual. "La Niña" constituye la fase fría del fenómeno de "El Niño Oscilación del Sur" ("ENOS"), y consiste en un enfriamiento del Océano Pacífico Ecuatorial que reduce el aporte de humedad de la atmósfera y modifica la circulación atmosférica. Por estas causas, la mayor parte de la Región Pampeana suele sufrir una disminución de las precipitaciones que alcanza su mayor intensidad desde Noviembre hasta mediados de Febrero. Aunque este fenómeno provoca inviernos fríos, el desecamiento de la superficie terrestre hace que, durante la última parte de la primavera y la primera parte del verano, se experimenten fuertes olas de calor. Contrariamente, el Noroeste Argentino, el oeste de la Región del Chaco, el noroeste de la Región Pampeana y el norte de Cuyo suelen ser afectados por precipitaciones superiores a lo normal, anegamientos y fuertes tormentas localizadas.
No obstante, no se espera una temporada otoño-invernal tan uniformemente fría como la de la campaña precedente. En su lugar, se presentará una alternancia de períodos templados, con vientos moderados del norte que, cada tanto, serán interrumpidos por cortas, pero muy intensas, irrupciones de aire polar con heladas generales. Esto hará que las heladas invernales sean más peligrosas que el año pasado.
Desde el punto hídrico, el enfriamiento de los océanos que rodean al Cono Sur permite
prever que, durante lo que queda del otoño y la mayor parte del invierno, las precipitaciones se harán escasas y tomarán un carácter disperso.
No obstante, los descensos térmicos periódicos darán una frecuencia de episodios de grandes bancos de niebla similar a los observados a igual fecha del año pasado, lo cual dificultará el transporte terrestre, aéreo y marítimo. Además, en esta temporada se registrará una cantidad de incendios de campos superior a lo normal debido a la gran cantidad de materia seca dejada por la
interrupción temprana de las lluvias, lo calores tardíos y los fríos tempranos.
Esta evolución favorecerá la recolección de la cosecha gruesa, pero podría complicar la siembra de los cereales de invierno. Este proceso afectará también a los pastizales y pasturas, reduciendo la oferta forrajera.
Dado que se espera que "La Niña" termine de disiparse para fines de invierno, es probable que las
precipitaciones de Septiembre y Octubre sean abundantes, trayendo alivio a los cultivos de invierno, pero para que el mismo resulte efectivo, los mismos deberán afrontar, primero, el prolongado período desfavorable que recién se inicia.
Otro riesgo que se presentarán entre fines de invierno y comienzos de primavera, será el riesgo de heladas tardías que, aunque es poco probable que alcancen la misma intensidad que el la primavera 2007, podrían causar daños de cierta consideración.
Por el momento, es muy difícil anticipar las condiciones.
D
manteniéndose en valores cercanos a lo normal, reduciéndose el riesgo de tormentas graniceras. Comenzarán a producirse cortas pero intensas irrupciones de vientos fríos, procedentes del sur, con riesgo de heladas tempranas pero, por el momento, no parece que las mismas lleguen a ser tan intensas como el año pasado. En el
La temperatura se mantendrá en valores algo superiores a lo normal debido a los vientos cálidos procedentes del norte. Se producirán tormentas graniceras, pero sin abarcar grandes superficies. Es probable que se produzcan cortas pero intensas irrupciones de vientos fríos, procedentes del sur, con riesgo de heladas pero, por el momento, no parece que las mismas lleguen a ser tan intensas como el año pasado.
Para el
a lo normal debido a los vientos cálidos procedentes del norte, con cierto riesgo de tormentas graniceras, pero sin abarcar grandes superficies. Es probable que se produzcan cortas pero intensas irrupciones de vientos fríos, procedentes del sur, con riesgo de heladas pero, por el momento, no parece que las mismas lleguen a ser tan intensas como el año pasado.
En el
Como principal fortaleza, se está demostrando que el área agrícola principal de La Argentina es capaz de arrojar una producción, en volumen y calidad, muy elevada aún en un ambiente desfavorable como el impuesto por el episodio de "La Niña".
El moderado a bajo nivel de impacto producido sobre la cosecha gruesa, a pesar de que la misma se está desarrollando bajo condiciones sumamente rigurosas, implica el logro de una importante innovación técnica de agricultores, técnicos y empresas proveedoras de tecnología. Como debilidades, la evolución observada hizo notar algunos procesos zonales que merecen atención. Es perentorio analizar los recurrentes perjuicios que las condiciones agroclimáticas han determinando en el cuadrante sudoccidental del área agrícola, a fin de adecuar los sistemas de producción a condiciones con mayores limitaciones ambientales.
En lo que respecta a la campaña agrícola 2008/2009, los indicadores disponibles a la fecha señalarían un inicio con restricciones en la disponibilidad de agua. La menor humedad que han acumulado los suelos y la tendencia negativa que tendrían las lluvias del corto plazo, podrían limitar las siembras de cultivos invernales en gran parte del Nordeste Argentino y la Región Pampeana. La alternancia de lapsos cálidos e irrupciones polares podría ocasionar cultivos más vulnerables a las bajas temperaturas invernales.